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miércoles, 24 de agosto de 2011

E tamén en terras do Xallas...


Un completo desastre ambiental, una auténtica catástrofe ecológica. Así, al menos, lo estima la asociación de pescadores Xallas a la hora de valorar el reciente vertido de purines, que aniquiló todas las truchas del afluente Barbeira en un tramo de más de un kilómetro.

El vertido, que procedía presuntamente de una granja de vacuno de la parroquia xalleira de Barbeira, se efectuó sobre un tramo de más de un kilómetro del río, a la altura de la AC-403 de Santa Comba a Muros, un río afluente del Maroñas, que desemboca en el río Xallas.

Los pescadores xalleiros constatan «un gran volume do verquido, seguramente de varias cisternas con 15.000 litros cada unha» Lo más lamentable de este suceso, según los pescadores, es que «o río Barbeira quedou totalmente aniquilado de vida acuática no seu último quilómetro».

De hecho, el martes personal de Medio Rural y pescadores voluntarios dedicaron la jornada «a retirar miles de troitas mortas, maioritamente crías de alevíns de entre cinco e quince centímetros, pero tamén bos reprodutores de ata trinta centímetros», según explica Jorge García Duarte, secretario de la asociación pesquera local.

Tal incidente «non é froito da casualidade ou dun accidente» y responde a malas prácticas tradicionales imperantes en esta época del año. Además del irreparable daño medioambiental, al autor de este vertido le puede suponer una multa cuantificada entre 30.000 y 300.000 euros, «e terá moita sorte se non é xulgado por delicto ecolóxico que pode supor penas de cadea», al menos según Jorge García.

La asociación xalleira de pescadores admite que «vivimos nunha comarca gandeira, onde o respecto polo fluvial e o sentido común semellan funcionar medianamente ben», admite, «pois son escasos estes episodios se temos en conta a gran cantidade de cursos de auga e granxas que conviven nesta zona».

El desaguisado cometido en el río Barbeira también afectó al Maroñas «pero os efectos extendéronse ao longo de tres quilómetros ata a súa desembocadura no Xallas, onde se atoparon os últimos alevíns de troita mortos», constata Jorge García.

El secretario de los pescadores se muestra abiertamente partidario de «darlle un toque de atención a gandeiros e industriais para que mediten sobre as repercusións económicas e ambientais que supón certas prácticas que xa deberían estar totalmente erradicadas».

Este especial cuidado se hace todavía más necesario «cos ríos tan escasos de auga, onde a vida se sustenta nun delicado equilibrio, tan vulnerable que un segundo verquido ou unha captación excesiva provocarán con toda seguridad efectos aínda máis desastrosos», según los pescadores xalleiro

Seguimos repartindo merda......

Varios ejemplares fueron remitidos al complejo de 'O Veral', en Lugo, para determinar las causas exactas de su muerte, pero hasta que el Laboratorio de Sanidad Animal confirme los resultados de los análisis a las muestras de agua sacadas del tramo de río en el que aparecieron muertas las truchas no se practicará ninguna necropsia.

En declaraciones a EFE, uno de los biólogos del servicio de Conservación de la Naturaleza de Lugo, Jesús Latas, explicó que varias truchas muertas fueron congeladas a su llegada al complejo de 'O Veral', por si fuese necesario, finalmente, recurrir a la necropsia para averiguar la causa exacta de su muerte.

De todas formas, aclaró que habitualmente "son mucho más relevantes" los resultados que se obtienen al analizar el agua del tramo de río en el que se produce la mortandad de los peces que el cadáver de las propias truchas, porque las células entran rápidamente en descomposición y a las pocas horas los parámetros pueden aparecer alterados.

A simple vista, por "la forma en la que tenían las branquias", parece que la muerte de las truchas pudo ser provocada por falta de oxígeno, pero el biólogo también aclaró que es muy pronto para determinar la causa de este suceso, porque los análisis del agua pueden revelar la existencia de diferentes tipos de sustancias contaminantes.

En cuanto a los resultados de los análisis que está realizando el Laboratorio de Sanidad Animal, podrían estar listos en el plazo de una semana, según el protocolo de actuación que se sigue en estos casos.

Entretanto, agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona), así como agentes forestales y vigilantes de río -de la Consellería de Medio Rural- continúan investigando en la zona las posibles causas de esta elevada mortandad.

No se descarta que la muerte de las truchas fuese provocada por una fuerte tormenta que se produjo el domingo por la noche y por la incapacidad técnica de la depuradora municipal para tratar semejante volumen de aguas residuales, lo que pudo ocasionar que los colectores se colapsasen y provocasen un vertido al río Ulla.

De hecho, fuentes municipales afirmaron que ya se produjeron al menos otros dos incidentes similares en los últimos años